lunes, 27 de marzo de 2017
El DT de Bolivia se mostró contento por el trabajo realizado de sus dirigidos de cara al duelo con Argentina.
El técnico de la selección boliviana Mauricio Soria habló por última vez con los medios de prensa en la previa al duelo con Argentina. La conferencia se llevó a cabo en el salón Pérez de Holguín del hotel Real Plaza de La Paz. El ‘Loco’ confirmó que ya tiene el equipo definido para enfrentar a la Albiceleste y que la Verde mostrará su mejor cara en la zona de ataque.
El trabajo. Creemos que la selección nacional se ha preparado adecuadamente como para jugar un gran partido frente a Argentina, tenemos ya el equipo listo, definido. Tenemos nuestro último entrenamiento hoy por la tarde, donde delinearemos algunos aspectos estratégicos que quedan para realizar mañana.
Ánimo en los jugadores. Hemos tenido una charla con los jugadores para que lleguen con un impulso anímico muy bueno al hacer sus tareas con firmeza con mucho sentimiento positivo de lo que podemos hacer y sabiendo de las dificultades que podemos tener enfrente con Argentina, por sus futbolistas, su forma de juego y lo que quieran traer.
Para ganar. Sabemos que tenemos armas para contrarrestar todo y hacer ver que tenemos una selección tiene gran nivel de fútbol con jugadores que individualmente se desarrollan muy bien con un juego de conjunto que queremos ponerlo para que nuestro país pueda demostrar el progreso que estamos tratando de hacer.
El arbitraje. Esperamos que tenga la misma forma y dinámica del partido del arbitraje que tuvimos en Colombia. En el primer tiempo tuvimos 34 minutos sin parar y 28 en el segundo tiempo, es un promedio muy alto comparando con los demás partidos de las eliminatorias. Esperemos que se pueda desarrollar un partido sin hacer faltas, sin perder el tiempo y jugar al fútbol.
La altura. Quiero agradecer a todos, a nuestra hinchada a la gente del país. Decirles que mañana van a ver a una selección que juega fútbol, más allá de los 3.600 metros de altura, que puede ser una condicionante para que otros jugadores de otros lugares no se desarrollen, nosotros vamos a desarrollar el mejor fútbol que podamos hacer.
34 técnicos campeones de la Liga
En 40 años de existencia de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano (LFPB), 10 equipos han conseguido un título nacional, esto gracias a históricas plantillas que fueron dirigidas por 34 entrenadores, entre bolivianos y extranjeros.
La historia también tiene un lugar especial para los más ganadores, como el cochabambino Eduardo Villegas, con cinco estrellas en tres clubes.
De distintas latitudes, los estrategas bolivianos y extranjeros han destacado por conducir a la gloria a las instituciones que confiaron en sus trabajos. Desde Freddy Valda (1977) hasta César Farías (Apertura 2016-2017), ambos con The Strongest, un gran listado se abre para una cita con la historia.
El Olimpo de los técnicos
Cientos de entrenadores han trabajado en la Liga, desde 1977 hasta la actualidad en los 43 clubes que representaron a los nueve departamentos.
Entre ellos sobresalen el primer campeón, el chuquisaqueño Freddy Valda (+), quien coronó a The Strongest como el primer ganador de la historia de la Liga en 1977.
La creciente figura de Valda trascendió en diferentes clubes (Bolívar, Chaco Petrolero y Real Santa Cruz), pero no con el mismo éxito que con el Gualdinegro. Le siguió Ramiro Blacut (Bolívar 1978).
El dominio de entrenadores nacionales se quebró en 1979 con el título de Oriente Petrolero, equipo que fue dirigido por el chileno Juan Antonio Valdez.
De ahí en más, una larga lista de entrenadores nacionales y extranjeros inscribieron sus nombres en el Olimpo del balompié nacional.
Distintas nacionalidades
Si bien el predominio de los entrenadores nacionales campeones es el mayor de los 34 (14 del total), también existen directores técnicos campeones de Argentina (8), Brasil (1), Chile (2), España (3), Paraguay (2), Perú (1), Rusia (1), Uruguay (1) y Venezuela (1).
Entrenadores de gran trajín internacional alcanzaron una consagración en Bolivia, como el caso del uruguayo Wálter “Cata” Roque (+), el peruano Moisés Barack, el ruso Vitaly Shevchenko, el chileno Raúl Pino (+), el paraguayo Carlos Sanabria, el venezolano César Farías y los gestores de la clasificación de Bolivia al Mundial Estados Unidos 1994: Xabier Azkargorta y Antonio López Habas.
Los más ganadores
Sin duda alguna, en el Olimpo destaca Eduardo Villegas como el más ganador de la Liga, con cinco títulos (tres con The Strongest, uno con Universitario y uno con Wilstermann).
No muy lejos está otro nacional: Carlos Aragonés, campeón en cuatro oportunidades con The Strongest (1), Blooming (2) y Bolívar (1).
Entre los extranjeros más exitosos se encuentran Gustavo Quinteros (tres títulos con Blooming, Bolívar y Oriente Petrolero) y Jorge Habbeger (tres con Bolívar).
La bochornosa Cruz de Daniel Pasarella en 1997
El duelo entre Bolivia y Argentina por las Eliminatorias está lleno de historias. Por ejemplo, la del triste episodio con el delantero rioplatense Julio Ricardo Cruz, el 2 de abril de 1997, en el estadio Hernando Siles.
Todo empezó cuando Cruz fue a recoger la pelota cerca al banco de suplentes boliviano y fue agredido por el chofer del bus que transportaba al plantel nacional. Se armó una trifulca. Cruz teatralizó luego de un golpe en la cara, lo llevaron en camilla al vestuario argentino, y luego apareció esta foto en la que se lo ve bañado en sangre a raíz de un corte en el pómulo.
Después se constató que la herida se la realizó alguien con un bisturí, con la intención de perjudicar a Bolivia y que Argentina, que perdía por 2 a 1, se quedase con los puntos. Un detalle. El golpe lo había recibido en la mejilla derecha y el corte se lo realizaron en la mejilla izquierda.
Poco antes, el dirigente boliviano Happy Peredo respondió con un derechazo en la cara a los insultos del kinesiólogo argentino Arsenián, en plena pista atlética.
La revista El Gráfico publicó una edición extra con foto de Cruz ensangrentado y, supuestamente, inconsciente, con un título que resumía todo: "¡Qué bochorno!”
Aquella vez Bolivia ganó 2-1, con goles de Marco Sandy y el argentino naturalizado boliviano Fernando Ochoaizpur. Descontó Gorosito, de penal, para el cuadro de Daniel Passarella.
Todo empezó cuando Cruz fue a recoger la pelota cerca al banco de suplentes boliviano y fue agredido por el chofer del bus que transportaba al plantel nacional. Se armó una trifulca. Cruz teatralizó luego de un golpe en la cara, lo llevaron en camilla al vestuario argentino, y luego apareció esta foto en la que se lo ve bañado en sangre a raíz de un corte en el pómulo.
Después se constató que la herida se la realizó alguien con un bisturí, con la intención de perjudicar a Bolivia y que Argentina, que perdía por 2 a 1, se quedase con los puntos. Un detalle. El golpe lo había recibido en la mejilla derecha y el corte se lo realizaron en la mejilla izquierda.
Poco antes, el dirigente boliviano Happy Peredo respondió con un derechazo en la cara a los insultos del kinesiólogo argentino Arsenián, en plena pista atlética.
La revista El Gráfico publicó una edición extra con foto de Cruz ensangrentado y, supuestamente, inconsciente, con un título que resumía todo: "¡Qué bochorno!”
Aquella vez Bolivia ganó 2-1, con goles de Marco Sandy y el argentino naturalizado boliviano Fernando Ochoaizpur. Descontó Gorosito, de penal, para el cuadro de Daniel Passarella.
El equipo fantasma de Argentina que le ganó a la altura
Cada vez que se miden Bolivia y Argentina en La Paz no puede faltar la foto de la selección fantasma de la Albiceleste.
El equipo argentino era dirigido por Miguel Ignomirielo, en 1973. Se ganó el mote de "fantasma” porque entrenó en forma silenciosa y casi anónima en Tilcara y La Quiaca (Jujuy), durante 40 días, para contrarrestar los efectos de la altura en La Paz. Era un equipo alternativo, con jugadores jóvenes, de un promedio de edad de 21 años, que empezaban a ganarse un lugar en el fútbol rioplatense, como Ubaldo Fillol, Mario Kempes, Jorge Tripicchio, Rubén Glaría, Jorge Troncoso, Daniel Tagliani, Néstor Chirdo, Ricardo Bochini, Rubén Galván, Marcelo Trobbiani, Aldo Pedro Poy, Juan Ramón Rocha, Baby Cortés y Oscar Fornari.
Un día antes del partido llegó a La Paz Enrique Omar Sívori, el entrenador principal, con cuatro jugadores de experiencia (el arquero Carnevali, el zaguero Vargas, el volante Telch y el atacante Ratón Ayala), que eran la base del onceno albiceleste titular que había superado a la propia Bolivia y Paraguay en Buenos Aires, y los impuso en la alineación definitiva, desplazando a algunos que se habían aclimatado en la puna argentina (donde jugaron 15 partidos a más de 3.000 metros), entre ellos Fillol. Fue una situación tensa, según testigos, porque ninguno de los entrenadores quería dar brazo a torcer. Los grupos recién se unieron en el micro, rumbo al estadio Hernando Siles.
Al final, Argentina ganó con gol de Oscar Fornari y acabó clasificando al Mundial de Alemania.
El equipo argentino era dirigido por Miguel Ignomirielo, en 1973. Se ganó el mote de "fantasma” porque entrenó en forma silenciosa y casi anónima en Tilcara y La Quiaca (Jujuy), durante 40 días, para contrarrestar los efectos de la altura en La Paz. Era un equipo alternativo, con jugadores jóvenes, de un promedio de edad de 21 años, que empezaban a ganarse un lugar en el fútbol rioplatense, como Ubaldo Fillol, Mario Kempes, Jorge Tripicchio, Rubén Glaría, Jorge Troncoso, Daniel Tagliani, Néstor Chirdo, Ricardo Bochini, Rubén Galván, Marcelo Trobbiani, Aldo Pedro Poy, Juan Ramón Rocha, Baby Cortés y Oscar Fornari.
Un día antes del partido llegó a La Paz Enrique Omar Sívori, el entrenador principal, con cuatro jugadores de experiencia (el arquero Carnevali, el zaguero Vargas, el volante Telch y el atacante Ratón Ayala), que eran la base del onceno albiceleste titular que había superado a la propia Bolivia y Paraguay en Buenos Aires, y los impuso en la alineación definitiva, desplazando a algunos que se habían aclimatado en la puna argentina (donde jugaron 15 partidos a más de 3.000 metros), entre ellos Fillol. Fue una situación tensa, según testigos, porque ninguno de los entrenadores quería dar brazo a torcer. Los grupos recién se unieron en el micro, rumbo al estadio Hernando Siles.
Al final, Argentina ganó con gol de Oscar Fornari y acabó clasificando al Mundial de Alemania.
Coincidencia: hace 54 años Bolivia vibró con la victoria ante Argentina
Las coincidencias que tiene la vida y el fútbol. El 28 de marzo de 1963, Bolivia se medía con Argentina en el recordado Sudamericano que ganó el país. Mañana, en la misma fecha, la Verde recibirá a la albiceleste en Miraflores por las Eliminatorias.
Las circunstancias en las que se enfrentan en esta ocasión son distintas. Hace más de cinco décadas el equipo nacional peleaba el título y hoy está eliminado del Mundial a Rusia 2018.
"La rueda sin fin del fútbol” pondrá nuevamente a ambas selecciones frente a frente, y en el mes de la mayor gesta futbolística que tuvo nuestro balompié es inevitable recordar ese encuentro inolvidable que tuvo nuestra Selección en 1963.
La campaña
Bolivia comenzó el Sudamericano empatando 4-4 con Ecuador ante la furia de la afición paceña, que criticó con todo a los jugadores que fueron despedidos con insultos. La hinchada presagiaba un papelón. Días después el equipo dirigido por Danilo Alvin se midió en Cochabamba ante Colombia, a la que derrotó por 2-1, en encuentro que se disputó en el estadio Félix Capriles.
El Equipo de Todos comenzó a ser favorito con el triunfo ante Perú por 3-2, en el Siles. La gente empezó a entusiasmarse con el 2-0 contra Paraguay en el Valle. Para llegar con vida al compromiso con Brasil necesitaba imperiosamente un triunfo frente a Argentina.
Obligado a ganar
Debido a la gran campaña de Paraguay, Bolivia estaba obligada a superar a su par de Argentina para llegar al último partido con posibilidades de ganar el título. Hasta ese momento los albirojos habían disputado cinco encuentros de los cuales ganaron cuatro, haciendo un total de ocho puntos, uno más que Bolivia. Si el equipo nacional perdía, le dejaba el camino abierto a Paraguay para que obtenga el título frente a Argentina en su último partido
La gente durmió en las afueras del estadio miraflorino para presenciar el choque entre bolivianos y argentinos el recordado 28 de marzo, cuando se disputó un partido no apto para cardíacos.
En el partido, Fortunato Castillo abrió el marcador para Bolivia, Rodríguez empató, y la Verde se puso en ventaja nuevamente con tanto de Ramiro Blacut; sin embargo, a 10 minutos del final empata otra vez Rodríguez.
El penal decisivo
En el minuto 43, el juez peruano Yamasaki cobra penal para Bolivia ante los reclamos airados de los argentinos. Max Ramírez remata el disparo al centro y el golero Andrada la toca providencialmente con los botines y manda al córner. Mientras los argentinos se congratulaban entre ellos, y en especial a su arquero, Camacho se da cuenta de la desconcentración y apuró a Castillo para el lanzamiento del tiro de esquina, se eleva y con un soberbio cabezazo pone el 3-2 definitivo ante la euforia de la tribuna. Fue un tanto que enloqueció al país, fue el gol del título.
Un cabezazo que levantó al país
El recordado Wilfredo Camacho fue el héroe de aquella jornada memorable que tuvo la Selección boliviana. El tanto que marcó a dos minutos del final del partido enloqueció a toda Bolivia.
En el libro 50 Años de la Epopeya, el periodista Mario Cucho Vargas recordó el relato que hizo en su programa La verdad desde la cancha, de aquel momento que paralizó al país.
Este es el fragmento del relato de Cucho Vargas en el Sudamericano de 1963, una hazaña que cumple 54 años: "De pronto, carga penetrante por la derecha y Blacut que elimina a Cardozo y levanta centro que intercepta con la mano, dentro del área, Griguol. Penal. Evidente. Protestas argentinas. Más que por la justicia del fallo, creemos que porque sabían que de ser convertido, la derrota era inevitable. Ramírez al frente. Varios de sus hombres de espaldas al arco de Andrada.
Sin querer mirar. Andrada nervioso, recorriendo su arco de un lado a otro. Atándose los botines.
Guerra de nervios para el Chino. Silencio sepulcral en el estadio. Tensión que se multiplica y la orden de Yamasaki. El penal. Se ejecuta deficientemente. Casi al centro. Andrada pone las manos y el balón se va al córner. Tribunas enmudecidas y abrazos para el golero.
Va a terminar el partido y Castillo ejecuta el córner desde la izquierda. Todavía atinamos a observar a Camacho alentando a Ramírez. De pronto, el cabezazo con alma y vida casi al borde del área. Gol camachista. De corazón. De enorme corazón. Delirio en las tribunas enloquecidas con el tanto que le daría el campeonato a Bolivia. Vibra el país todo ante la conquista. Nada ni nadie puede impedir ya la victoria boliviana”.
Las circunstancias en las que se enfrentan en esta ocasión son distintas. Hace más de cinco décadas el equipo nacional peleaba el título y hoy está eliminado del Mundial a Rusia 2018.
"La rueda sin fin del fútbol” pondrá nuevamente a ambas selecciones frente a frente, y en el mes de la mayor gesta futbolística que tuvo nuestro balompié es inevitable recordar ese encuentro inolvidable que tuvo nuestra Selección en 1963.
La campaña
Bolivia comenzó el Sudamericano empatando 4-4 con Ecuador ante la furia de la afición paceña, que criticó con todo a los jugadores que fueron despedidos con insultos. La hinchada presagiaba un papelón. Días después el equipo dirigido por Danilo Alvin se midió en Cochabamba ante Colombia, a la que derrotó por 2-1, en encuentro que se disputó en el estadio Félix Capriles.
El Equipo de Todos comenzó a ser favorito con el triunfo ante Perú por 3-2, en el Siles. La gente empezó a entusiasmarse con el 2-0 contra Paraguay en el Valle. Para llegar con vida al compromiso con Brasil necesitaba imperiosamente un triunfo frente a Argentina.
Obligado a ganar
Debido a la gran campaña de Paraguay, Bolivia estaba obligada a superar a su par de Argentina para llegar al último partido con posibilidades de ganar el título. Hasta ese momento los albirojos habían disputado cinco encuentros de los cuales ganaron cuatro, haciendo un total de ocho puntos, uno más que Bolivia. Si el equipo nacional perdía, le dejaba el camino abierto a Paraguay para que obtenga el título frente a Argentina en su último partido
La gente durmió en las afueras del estadio miraflorino para presenciar el choque entre bolivianos y argentinos el recordado 28 de marzo, cuando se disputó un partido no apto para cardíacos.
En el partido, Fortunato Castillo abrió el marcador para Bolivia, Rodríguez empató, y la Verde se puso en ventaja nuevamente con tanto de Ramiro Blacut; sin embargo, a 10 minutos del final empata otra vez Rodríguez.
El penal decisivo
En el minuto 43, el juez peruano Yamasaki cobra penal para Bolivia ante los reclamos airados de los argentinos. Max Ramírez remata el disparo al centro y el golero Andrada la toca providencialmente con los botines y manda al córner. Mientras los argentinos se congratulaban entre ellos, y en especial a su arquero, Camacho se da cuenta de la desconcentración y apuró a Castillo para el lanzamiento del tiro de esquina, se eleva y con un soberbio cabezazo pone el 3-2 definitivo ante la euforia de la tribuna. Fue un tanto que enloqueció al país, fue el gol del título.
Un cabezazo que levantó al país
El recordado Wilfredo Camacho fue el héroe de aquella jornada memorable que tuvo la Selección boliviana. El tanto que marcó a dos minutos del final del partido enloqueció a toda Bolivia.
En el libro 50 Años de la Epopeya, el periodista Mario Cucho Vargas recordó el relato que hizo en su programa La verdad desde la cancha, de aquel momento que paralizó al país.
Este es el fragmento del relato de Cucho Vargas en el Sudamericano de 1963, una hazaña que cumple 54 años: "De pronto, carga penetrante por la derecha y Blacut que elimina a Cardozo y levanta centro que intercepta con la mano, dentro del área, Griguol. Penal. Evidente. Protestas argentinas. Más que por la justicia del fallo, creemos que porque sabían que de ser convertido, la derrota era inevitable. Ramírez al frente. Varios de sus hombres de espaldas al arco de Andrada.
Sin querer mirar. Andrada nervioso, recorriendo su arco de un lado a otro. Atándose los botines.
Guerra de nervios para el Chino. Silencio sepulcral en el estadio. Tensión que se multiplica y la orden de Yamasaki. El penal. Se ejecuta deficientemente. Casi al centro. Andrada pone las manos y el balón se va al córner. Tribunas enmudecidas y abrazos para el golero.
Va a terminar el partido y Castillo ejecuta el córner desde la izquierda. Todavía atinamos a observar a Camacho alentando a Ramírez. De pronto, el cabezazo con alma y vida casi al borde del área. Gol camachista. De corazón. De enorme corazón. Delirio en las tribunas enloquecidas con el tanto que le daría el campeonato a Bolivia. Vibra el país todo ante la conquista. Nada ni nadie puede impedir ya la victoria boliviana”.
6-1 al equipo de Maradona, el mejor recuerdo de la Verde
La goleada que consiguió Bolivia ante Argentina, 6-1 en las Eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010, es el mejor recuerdo que tiene la Verde en los encuentros disputados ante su ocasional rival en el estadio Hernando Siles.
Aquel compromiso que se disputó el 1 de abril de 2009 quedó grabado en la retina de todos los aficionados, pero como va nuestro equipo será difícil que el resultado vuelva a repetirse en varios años más.
Aquella recordada tarde miraflorina, Bolivia formó con Carlos Arias; Luis Gatty Ribeiro, Juan Manuel Peña, Ronald Rivero, Abdón Reyes; Didí Torrico, Alex da Rosa (Mauricio Saucedo), Leonel Reyes (Ignacio García), Ronald García (Wálter Flores); Marcelo Martins y Joaquín Botero. DT: Erwin Sánchez.
Argentina lo hizo con Juan Pablo Carrizo; Javier Zanetti, Martín Demichelis, Gabriel Heinze, Emiliano Papa; Luis González (Marcos Angeleri), Javier Mascherano, Fernando Gago, Maximiliano Rodríguez (Angel Di María), Lionel Messi y Carlos Tevez (Daniel Montenegro). DT: Diego Maradona.
Los goles bolivianos fueron marcados por Botero, en tres ocasiones, Martins, Da Rosa y Torrico. El descuento argentino lo consiguió González.
Por lo demás, la superioridad de Argentina sobre Bolivia en lo que a Eliminatorias mundialistas se refiere es abrumadora. De 19 partidos disputados por la fase de clasificación a un Mundial, hay 12 triunfos de Argentina, tres empates y cuatro victorias de Bolivia. En casa, el equipo nacional fue irregular con los distintos elencos rioplatenses, ya que nunca pudo obtener dos victorias consecutivas.
Los inicios
El 16 de octubre de 1957 fue el primer enfrentamiento entre estas dos selecciones, en el viejo estadio Hernando Siles, por la Eliminatoria al Mundial de Suecia 1958. La Verde venció por 2 a 0. En la revancha, jugada el 27 de ese mismo mes, los albicelestes se sacaron la espina con una goleada, al vencer por 4-0 en Buenos Aires. Estos dos representativos volvieron a verse las caras en la Eliminatoria de Inglaterra 1966. En agosto de 1965, Argentina logró la victoria en ambos encuentros, tanto en Buenos Aires como en La Paz, por 4-1 y 2-1, respectivamente.
El 27 de julio de 1969, Bolivia consiguió su segundo triunfo ante Argentina, camino al Mundial de México 1970. Ese equipo boliviano, que en sus filas tenía a los argentinos Juan Américo Díaz, Mario Rojas y Juan Farías venció por 3-1.
En el partido de vuelta, jugado en La Bombonera, los albicelestes ganaron 1-0, con un arbitraje que dejó dudas por el cobro de un penal que le sirvió al cuadro local para ganar.
Con la amarga experiencia de haber quedado fuera del Mundial de México 1970, la albiceleste se preparó para vencer en la altura de La Paz tres años después. Los rioplatenses formaron un equipo alterno, que fue bautizado como la "selección fantasma”, que trabajó en las ciudades de altura que tienen al norte de su país, en 1973.
Catorce años pasaron para que estas dos selecciones vuelvan a enfrentarse. El 2 de abril de 1997, Bolivia cobró revancha al ganar 2-1, con gol de otro argentino, naturalizado boliviano, Fernando Ochoaizpur.
En los siguientes cinco partidos, en un lapso de 12 años. Argentina marcó un dominio abrumador con cuatro victorias y un empate.
Después de la goleada por 6-1 en 2009, la Verde recibió hace cuatro años a Argentina, en cuya conformación ya vino Lionel Messi y el resultado final fue un empate a un gol por lado.
Mañana se jugará el décimo partido de ambos elencos en la sede de Gobierno. El encuentro se disputará en el estadio Siles, desde las 16:00, por la fecha 14 de la Eliminatoria.
Aquel compromiso que se disputó el 1 de abril de 2009 quedó grabado en la retina de todos los aficionados, pero como va nuestro equipo será difícil que el resultado vuelva a repetirse en varios años más.
Aquella recordada tarde miraflorina, Bolivia formó con Carlos Arias; Luis Gatty Ribeiro, Juan Manuel Peña, Ronald Rivero, Abdón Reyes; Didí Torrico, Alex da Rosa (Mauricio Saucedo), Leonel Reyes (Ignacio García), Ronald García (Wálter Flores); Marcelo Martins y Joaquín Botero. DT: Erwin Sánchez.
Argentina lo hizo con Juan Pablo Carrizo; Javier Zanetti, Martín Demichelis, Gabriel Heinze, Emiliano Papa; Luis González (Marcos Angeleri), Javier Mascherano, Fernando Gago, Maximiliano Rodríguez (Angel Di María), Lionel Messi y Carlos Tevez (Daniel Montenegro). DT: Diego Maradona.
Los goles bolivianos fueron marcados por Botero, en tres ocasiones, Martins, Da Rosa y Torrico. El descuento argentino lo consiguió González.
Por lo demás, la superioridad de Argentina sobre Bolivia en lo que a Eliminatorias mundialistas se refiere es abrumadora. De 19 partidos disputados por la fase de clasificación a un Mundial, hay 12 triunfos de Argentina, tres empates y cuatro victorias de Bolivia. En casa, el equipo nacional fue irregular con los distintos elencos rioplatenses, ya que nunca pudo obtener dos victorias consecutivas.
Los inicios
El 16 de octubre de 1957 fue el primer enfrentamiento entre estas dos selecciones, en el viejo estadio Hernando Siles, por la Eliminatoria al Mundial de Suecia 1958. La Verde venció por 2 a 0. En la revancha, jugada el 27 de ese mismo mes, los albicelestes se sacaron la espina con una goleada, al vencer por 4-0 en Buenos Aires. Estos dos representativos volvieron a verse las caras en la Eliminatoria de Inglaterra 1966. En agosto de 1965, Argentina logró la victoria en ambos encuentros, tanto en Buenos Aires como en La Paz, por 4-1 y 2-1, respectivamente.
El 27 de julio de 1969, Bolivia consiguió su segundo triunfo ante Argentina, camino al Mundial de México 1970. Ese equipo boliviano, que en sus filas tenía a los argentinos Juan Américo Díaz, Mario Rojas y Juan Farías venció por 3-1.
En el partido de vuelta, jugado en La Bombonera, los albicelestes ganaron 1-0, con un arbitraje que dejó dudas por el cobro de un penal que le sirvió al cuadro local para ganar.
Con la amarga experiencia de haber quedado fuera del Mundial de México 1970, la albiceleste se preparó para vencer en la altura de La Paz tres años después. Los rioplatenses formaron un equipo alterno, que fue bautizado como la "selección fantasma”, que trabajó en las ciudades de altura que tienen al norte de su país, en 1973.
Catorce años pasaron para que estas dos selecciones vuelvan a enfrentarse. El 2 de abril de 1997, Bolivia cobró revancha al ganar 2-1, con gol de otro argentino, naturalizado boliviano, Fernando Ochoaizpur.
En los siguientes cinco partidos, en un lapso de 12 años. Argentina marcó un dominio abrumador con cuatro victorias y un empate.
Después de la goleada por 6-1 en 2009, la Verde recibió hace cuatro años a Argentina, en cuya conformación ya vino Lionel Messi y el resultado final fue un empate a un gol por lado.
Mañana se jugará el décimo partido de ambos elencos en la sede de Gobierno. El encuentro se disputará en el estadio Siles, desde las 16:00, por la fecha 14 de la Eliminatoria.
Reservas Wilstermann y Bolívar lideran sus grupos
Wilstermann y Sport Boys en el Grupo A y, Bolívar en el Grupo B, quedaron punteros del torneo de Promoción y Reservas al cumplirse ayer la tercera fecha.
El cuadro rojo es el de mayor eficiencia hasta el momento, al sumar dos victorias en igual cantidad de partidos, aunque los warneños también suman seis puntos, pero en tres partidos disputados.
Por su lado, los "académicos" resignaron dos puntos al igualar con San José.
Ayer en Cochabamba, cancha de la UMSS, Wilstermann venció en forma ajustada a Blooming por 3-2.
Martín Barrón (5' y 68') y Luther Soleto (29' en contra), anotaron para los rojos, Orlando Navarro (74') y José Carrasco (83'), descontaron.
En Pocitos, Guabirá volcó un resultado adverso y venció a Petrolero por 3-2. Pastor Tórrez (23') y Eliseo Ramos (42') para los yacuibeños, Ayrton Rappu (49'-76'), Gustavo Peredo (74') para los rojos.
En Sucre, Universitario cayó ante Nacional Potosí 1-3 y en Oruro, San José y Bolívar igualaron 2-2.
El viernes, iniciando la fecha, Real Potosí venció a The Strongest por 1-0 en el estadio Rafael Mendoza Castellón de la zona sur de La Paz y el sábado en el estadio de la zona de Luján en el Distrito 6 de Santa Cruz, Oriente Petrolero cayó ante Sport Boys por 4-2 en disputado partido.
El próximo fin de semana se jugará la cuarta fecha.
El cuadro rojo es el de mayor eficiencia hasta el momento, al sumar dos victorias en igual cantidad de partidos, aunque los warneños también suman seis puntos, pero en tres partidos disputados.
Por su lado, los "académicos" resignaron dos puntos al igualar con San José.
Ayer en Cochabamba, cancha de la UMSS, Wilstermann venció en forma ajustada a Blooming por 3-2.
Martín Barrón (5' y 68') y Luther Soleto (29' en contra), anotaron para los rojos, Orlando Navarro (74') y José Carrasco (83'), descontaron.
En Pocitos, Guabirá volcó un resultado adverso y venció a Petrolero por 3-2. Pastor Tórrez (23') y Eliseo Ramos (42') para los yacuibeños, Ayrton Rappu (49'-76'), Gustavo Peredo (74') para los rojos.
En Sucre, Universitario cayó ante Nacional Potosí 1-3 y en Oruro, San José y Bolívar igualaron 2-2.
El viernes, iniciando la fecha, Real Potosí venció a The Strongest por 1-0 en el estadio Rafael Mendoza Castellón de la zona sur de La Paz y el sábado en el estadio de la zona de Luján en el Distrito 6 de Santa Cruz, Oriente Petrolero cayó ante Sport Boys por 4-2 en disputado partido.
El próximo fin de semana se jugará la cuarta fecha.
Cuando el Mono le ganó el mano a mano a Messi
El portero nacional Sergio Galarza (41 años) es uno de los pocos que venció en un mano a mano al número uno del planeta el argentino Lionel Messi, en un partido oficial de las Eliminatorias mundialistas rumbo a Brasil 2014.
El 26 de marzo de 2013, la Verde recibió a la Albiceleste en La Paz y dividieron honores (1-1), en un cotejo cargado de emociones.
El punto más alto del compromiso fue el mano a mano (minuto 85) entre el Mono y Leo, en el arco norte del estadio Hernando Siles, donde la Pulga no pudo hacer efectiva su “vaselina” (amagar y levantar la pelota por encima del arquero), que generalmente le funciona vistiendo la camiseta del Barcelona español.
“Es el mejor recuerdo que tengo en mi carrera profesional y luego hicimos el cambio de camisetas con Messi”.
Galarza recordó que ese partido fue la primera vez que se enfrentó a la Albiceleste que llegó a La Paz, con figuras destacadas del fútbol mundial y como líderes de las clasificatorias.
OPINIÓN conversó con el guardameta para conocer las sensación que le dejó taparle un gol a la máxima figura del mundo.
P: ¿Cómo fue la jugada y qué sintió al atajar a Messi?
R: El marcador estaba igualado y nosotros volcados al ataque. La acción se inició en una jugada donde salí jugando con Ronald Raldes. Él conduce resbaló y perdió la pelota en tres cuartos de cancha.
Ronald era el último jugador y Edward Zenteno estaba en la misma línea. Messi quitó la pelota y encaró la jugada, yo me posesiono en el arco y aguanté a cualquier determinación de él (Messi). Al ver que no me lancé intentó meterla por entre las piernas. Es ahí que reaccioné y el balón quedó entre mis piernas.
Antes del partido, yo comenté con los compañeros la cantidad de veces que el jugador anotó sus goles con la vaselina y tenía estudiado sus movimientos.
P: ¿Qué significó para usted tapar al mejor del mundo. Esa acción dio la vuelta al mundo?
R: Fue algo realmente muy lindo e importante porque uno no tiene, todos los días, la posibilidad de atajar a una figura como el atacante argentino.
Gracias a Dios evitamos la derrota, porque la jugada fue en los minutos finales y conseguimos un punto que levantó el ánimo del equipo que llegó al cotejo golpeado tras la goleada (5-0) ante Colombia, en la fecha anterior de las Eliminatorias.
P: ¿Cómo llegaron a ese partido?
R: Ante un resultado adverso ante los cafetaleros existieron los pedidos de cambio, renovación en la Selección Nacional y dirigentes en la Federación Boliviana de Fútbol. Los días previos al partido fueron difíciles, incluso se puso en duda la actuación de algunos jugadores.
En el camarín cada uno sabía lo que tenía que hacer en el terreno de juego y el profesor (Xabier Azkargorta) nos dijo el sistema de juego que se aplicaría.
P: Argentina jugó con ese temor a la altura. ¿Cómo lo notó a la visita?
R: A la Argentina le cuesta jugar en La Paz, pero siempre se hace fuerte y generalmente sacó resultados positivos en el estadio Hernando Siles.
Argentina y otras selecciones tienen jugadores que destacan en el fútbol mundial y llegan mejor preparados que nosotros. En algunos casos, la altura no les afecta.
P: ¿Qué se espera en el partido de este martes?
R: Argentina es un rival duro y siempre difícil. Ellos necesitan conseguir los puntos en La Paz si quieren clasificar al Mundial. Hoy la Albiceleste está peleando palmo a palmo con otras selecciones la posibilidad de ingresar en la zona de clasificación al Mundial de Rusia 2018.
Esperemos sacar un buen resultado como hincha y como boliviano. Tendremos al frente un plantel que vale muchos millones de dólares.
P: Ahora hay gente joven en la Verde. ¿Cómo ve el proceso de renovación?
R: Creo que los procesos se deben medir en el tiempo, ahora son pocos días para decir si es bueno o malo.
Simplemente se debe esperar que el técnico Mauricio Soria tenga las condiciones para trabajar en espacio y condiciones. Sabemos que se hace muy difícil entrenar porque no hay condiciones y esperamos que los chicos se consoliden en la Selección.
P: ¿Están convocados los mejores en el arco en la Selección Nacional?
R: Yo creo que no. Para mí Daniel Vaca es el mejor portero que hay en el país, no solo por su presente sino por la regularidad que ha demostrado en los últimos años, pero debería estar en la lista de convocados.
Los porteros Guillermo Viscarra y Carlos Lampe son buenos arqueros, pero creo que hoy Vaca es el mejor del país.
P: ¿No clasificar a un Mundial desde 1993, según usted a qué se debe?
R: Es un poco de todo. Lamentablemente en lo que significa estructura estamos en el último escalón de Sudamérica, porque hay poca infraestructura, escaso trabajo en divisiones menores y, sobre todo, poca inversión.
La dirigencia que ha estado manejando el fútbol durante todos estos años, lo ve como un gasto y no como una inversión y por eso nos está costando hacer el recambio en la selección.
Esperamos que esto cambie. No depende de los futbolistas ni de los técnicos, esto depende única y exclusivamente de la parte económica y en este país es muy pobre.
No se tiene condiciones de trabajo, educación, alimentación y es ahí donde nos sacan ventaja.
Un claro ejemplo es que en cada Sudamericano Sub 15, Sub 17 y Sub 20 es un sufrimiento ver a esos chicos jugar porque hacen todo lo posible y dan todo lo que tienen, pero no alcanza.
El nivel que tienen otros países en infraestructura, preparación y alimentación es muy diferente y superior al nuestro. Mientras nosotros no mejoremos esto, será muy complicado volver a un mundial.
El 26 de marzo de 2013, la Verde recibió a la Albiceleste en La Paz y dividieron honores (1-1), en un cotejo cargado de emociones.
El punto más alto del compromiso fue el mano a mano (minuto 85) entre el Mono y Leo, en el arco norte del estadio Hernando Siles, donde la Pulga no pudo hacer efectiva su “vaselina” (amagar y levantar la pelota por encima del arquero), que generalmente le funciona vistiendo la camiseta del Barcelona español.
“Es el mejor recuerdo que tengo en mi carrera profesional y luego hicimos el cambio de camisetas con Messi”.
Galarza recordó que ese partido fue la primera vez que se enfrentó a la Albiceleste que llegó a La Paz, con figuras destacadas del fútbol mundial y como líderes de las clasificatorias.
OPINIÓN conversó con el guardameta para conocer las sensación que le dejó taparle un gol a la máxima figura del mundo.
P: ¿Cómo fue la jugada y qué sintió al atajar a Messi?
R: El marcador estaba igualado y nosotros volcados al ataque. La acción se inició en una jugada donde salí jugando con Ronald Raldes. Él conduce resbaló y perdió la pelota en tres cuartos de cancha.
Ronald era el último jugador y Edward Zenteno estaba en la misma línea. Messi quitó la pelota y encaró la jugada, yo me posesiono en el arco y aguanté a cualquier determinación de él (Messi). Al ver que no me lancé intentó meterla por entre las piernas. Es ahí que reaccioné y el balón quedó entre mis piernas.
Antes del partido, yo comenté con los compañeros la cantidad de veces que el jugador anotó sus goles con la vaselina y tenía estudiado sus movimientos.
P: ¿Qué significó para usted tapar al mejor del mundo. Esa acción dio la vuelta al mundo?
R: Fue algo realmente muy lindo e importante porque uno no tiene, todos los días, la posibilidad de atajar a una figura como el atacante argentino.
Gracias a Dios evitamos la derrota, porque la jugada fue en los minutos finales y conseguimos un punto que levantó el ánimo del equipo que llegó al cotejo golpeado tras la goleada (5-0) ante Colombia, en la fecha anterior de las Eliminatorias.
P: ¿Cómo llegaron a ese partido?
R: Ante un resultado adverso ante los cafetaleros existieron los pedidos de cambio, renovación en la Selección Nacional y dirigentes en la Federación Boliviana de Fútbol. Los días previos al partido fueron difíciles, incluso se puso en duda la actuación de algunos jugadores.
En el camarín cada uno sabía lo que tenía que hacer en el terreno de juego y el profesor (Xabier Azkargorta) nos dijo el sistema de juego que se aplicaría.
P: Argentina jugó con ese temor a la altura. ¿Cómo lo notó a la visita?
R: A la Argentina le cuesta jugar en La Paz, pero siempre se hace fuerte y generalmente sacó resultados positivos en el estadio Hernando Siles.
Argentina y otras selecciones tienen jugadores que destacan en el fútbol mundial y llegan mejor preparados que nosotros. En algunos casos, la altura no les afecta.
P: ¿Qué se espera en el partido de este martes?
R: Argentina es un rival duro y siempre difícil. Ellos necesitan conseguir los puntos en La Paz si quieren clasificar al Mundial. Hoy la Albiceleste está peleando palmo a palmo con otras selecciones la posibilidad de ingresar en la zona de clasificación al Mundial de Rusia 2018.
Esperemos sacar un buen resultado como hincha y como boliviano. Tendremos al frente un plantel que vale muchos millones de dólares.
P: Ahora hay gente joven en la Verde. ¿Cómo ve el proceso de renovación?
R: Creo que los procesos se deben medir en el tiempo, ahora son pocos días para decir si es bueno o malo.
Simplemente se debe esperar que el técnico Mauricio Soria tenga las condiciones para trabajar en espacio y condiciones. Sabemos que se hace muy difícil entrenar porque no hay condiciones y esperamos que los chicos se consoliden en la Selección.
P: ¿Están convocados los mejores en el arco en la Selección Nacional?
R: Yo creo que no. Para mí Daniel Vaca es el mejor portero que hay en el país, no solo por su presente sino por la regularidad que ha demostrado en los últimos años, pero debería estar en la lista de convocados.
Los porteros Guillermo Viscarra y Carlos Lampe son buenos arqueros, pero creo que hoy Vaca es el mejor del país.
P: ¿No clasificar a un Mundial desde 1993, según usted a qué se debe?
R: Es un poco de todo. Lamentablemente en lo que significa estructura estamos en el último escalón de Sudamérica, porque hay poca infraestructura, escaso trabajo en divisiones menores y, sobre todo, poca inversión.
La dirigencia que ha estado manejando el fútbol durante todos estos años, lo ve como un gasto y no como una inversión y por eso nos está costando hacer el recambio en la selección.
Esperamos que esto cambie. No depende de los futbolistas ni de los técnicos, esto depende única y exclusivamente de la parte económica y en este país es muy pobre.
No se tiene condiciones de trabajo, educación, alimentación y es ahí donde nos sacan ventaja.
Un claro ejemplo es que en cada Sudamericano Sub 15, Sub 17 y Sub 20 es un sufrimiento ver a esos chicos jugar porque hacen todo lo posible y dan todo lo que tienen, pero no alcanza.
El nivel que tienen otros países en infraestructura, preparación y alimentación es muy diferente y superior al nuestro. Mientras nosotros no mejoremos esto, será muy complicado volver a un mundial.
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